Por qué utilizar un irrigador dental

El irrigador dental realiza una limpieza bucal más intensiva, ya que el chorro de agua pulsante es capaz de acceder a espacios interdentales y por debajo de las encías que los cepillos y las sedas dentales no pueden llegar.

Por qué utilizar un irrigador dental

El irrigador bucal te ayudará a mantener una limpieza adecuada de tu boca y así, reducir el riesgo a enfermedades.

¿Sabías que hasta el 90% de las enfermedades de nuestro organismo tienen una manifestación en la boca? Mantener una boca sana es vital para disfrutar de una buena salud general.

Este dispositivo para la higiene bucal es muy fácil de utilizar. Ni mucho menos tienes que ser un profesional dental para poder utilizarlo. Después de leerte las instrucciones del producto podrás utilizarlo sin problemas. Este dispositivo está destinado para el uso diario casero. En unos días te habrás familiariarizado con el proceso y en unas semanas lo tendrás tan interiorizado que será una pauta más de tu higiene bucal.

Su capacidad para llegar y limpiar los lugares de más difícil acceso de la boca lo convierte en un complemento perfecto para la higiene bucal, especialmente en aquellas personas que llevan ortodoncias, implantes y coronas. Limpiar tu boca con este dispositivo después del cepillado y la seda dental, ayuda a eliminar una mayor cantidad de bacterias de dientes y encías, por lo que reduce el riesgo de inflamación y la formación de placa. Definitivamente hablamos de una mejora en la salud dental general.

El irrigador dental permite un mejor mantenimiento periodontal, especialmente recomendado para las personas con gingivitis y/o diabetes, que llevan aparatos de ortodoncia, coronas e implantes.

Gracias a la limpieza más profunda que ofrece el irrigador bucal, puedes deshacerte de una mayor cantidad de bacterias que provocan el mal aliento.

Tiene la capacidad de eliminar las manchas dentales superficiales, consiguiendo así una sonrisa más bonita y unos dientes más blancos.

  • Facilidad de uso.
  • Reducción del riesgo de inflamación.
  • Reducción del sangrado de la encías.
  • Reducción de la placa bacteriana.
  • Facilita la limpieza bucal en personas con ortodoncias, implantes y coronas.
  • Promoción de una mejor salud bucal y dental.
  • Aliento más fresco y limpio.
  • Eliminación de manchas dentales superficiales.
  • Mayor sensación de limpieza si en lugar de agua utilizas un colutorio.
  • Incentiva a los niños a que cuiden su higiene bucal.
Razones para utilizar un irrigador bucal

Hay varias razones por las que el uso de un irrigador dental es beneficioso para la salud oral. Una de las razones es eliminar la placa y diluir las toxinas. Una segunda razón es controlar la gingivitis, especialmente en aquellos pacientes que no pueden realizarse una adecuada higiene interproximal. Una tercera razón es la mejora del mal aliento mediante la reducción de las bacterias patógenas o mediante el uso de un accesorio especial para la limpieza de la lengua. Para los pacientes que no reciben el resultado deseado con los métodos tradicionales de cuidado en el hogar, la irrigación dental puede ser más eficaz para ayudarles a obtener una buena salud bucal.

Todo el mundo que quiera mejorar su salud bucal puede utilizar un irrigador dental, pero es especialmente beneficioso para las personas:

  • Que necesitan un mantenimiento periodontal debido a los problemas de encías (peridontitis). El beneficio máximo parece alcanzarse con los pacientes periodontales iniciales a moderados, cuyos métodos mecánicos tradicionales de higiene bucal pueden ser menos que ideales para su condición.
  • Con gingivitis.
  • Diabéticas.
  • Que llevan aparatos de ortodoncia (brackets) para eliminar los restos de comida y una mayor limpieza en las zonas de difícil acceso.
  • Que llevan coronas. Se puede utilizar el irrigador como complemento de los cepillos interproximales.
  • Que llevan implantes. Se puede utilizar el irrigador como complemento de los cepillos interproximales.